
La regulación corporal
La moda ya no solo remite al vestir, y a las formas de cubrir al cuerpo; sino que ahora la moda es el cuerpo.
¿Perdí el derecho a observar? Siento que el tiempo avanza en el vacío y ya no tengo a donde esconderme. La memoria me falla aunque todo me resulte similar.-
‘‘Cuanto más breve una época, tanto más se encuentra remitida a la moda’’. Walter Benjamin, Libro de los Pasajes (2016)
El tiempo y la moda, una alianza que partió almas pero que siguió presente hasta la culminación del capitalismo tardío y hoy está más latente que nunca. La moda deshistoriza al individuo, lo somete a la amnesia colectiva de su tiempo contemporáneo. Las tendencias estandarizan un presente del que no se tiene rastro ni futuro aparente. La moda y la memoria colectiva estan siempre en permanente dialéctica, porque como dijo Goldwaser (2022):
‘‘Es incesante e inherente a ella porque desarregla y desarraiga el pasado más lejano o más reciente cumpliendo con los mandatos ciegos de una innovación desenfrenada que envejece en un tiempo imposible de historizar (…)’’ Goldwaser (2022, p.51)

La corporalidad moldeada por la tendencia: de los 2000 a la hiperdelgadez
Pero como dice Nathalie Goldwaser (2022), se reviven las modas, ¿y también los acontecimientos que le dieron pie?
Los estudios en relación a la moda y la corporalidad tales como los de (Leite, 2019) proponen planteos interesantes sobre la relación entre el agente-estructura, ubicando en tensión la percepción sobre el cambio social. Este no estaría solamente determinado por las estructuras sociales a nivel macro, sino por la capacidad de agencia y la respuesta política a determinados cambios en las sociedades por parte de los sujetos. En este punto la autora va a señalar que es a partir de la Modernidad, que la moda se establece como un sistema capaz de regular las corporalidades ajustándose a los cambios culturales que se iban produciendo.
En este sentido propone que las vestimentas funcionaron como una especie de instrumento político de lucha, pero también fue una forma de imponer y normalizar determinado orden que estaba emergiendo con las luchas feministas y la Revolución sexual de la década del 70’. Así la autora concluye que el sistema actual de la moda, tanto como práctica cultural y como consumo, ya no responde a las lógicas con las que lo hacía en la modernidad. No solamente por el cambio en la producción y el consumo a nivel global; sino en tanto práctica cultural, la moda ha pasado de regular el vestir a regular los cuerpos.

Bella Hadid y su cambio a lo largo de los años
De esta manera, el argumento de los Cultural Studies, afirma que la cultura popular es el resultado de la articulación entre los mensajes que circulan en los distintos medios, cine, televisión, radio, etc. y el impacto que estos adquieren en la vida cotidiana: (lenguaje, género, raza, etc), dependiendo de cómo se decodifique y por tanto, se interprete el mensaje.
Este mensaje, a su vez, será consumido o reproducido de diferentes maneras, dependiendo del lugar en el que se encuentren los sujetos dentro del campo social, incluyendo las variantes que surjan de las distintas intersecciones en las posiciones sociales.

Kim Kardashian y la polémica del vestido de Marylin Monroe: ¿La vuelta de los 2000s y la hiperdelgadez?
En este punto, me pregunto cómo está afectando la vuelta de los 2000s en la moda, no sólo en la estética (que es otro tema importante para analizar como tendencia, y que implica a nivel consumo) sino en la vuelta de la hiperdelgadez como forma de regular la corporalidad en los distintos sectores.
Particularmente, ¿qué disputas se generan en sectores que proponen una contracultura que discute con la imposición corporal como norma?
Fue entonces, cuando Kim Kardashian generó una polemica viral sobre el uso del vestido historico de Marylin Monroe, lo que dió el indicio de que, ¿los cuerpos de los 2000s estaban a una microtendencia de distancia?
No sólo el discurso que sostuvo la figura mediática de Kim Kardashian en los videos que circularon por las redes sociales, la circulación de los rumores de que se cubría en las partes del vestido que estaban agarradas con gancho y posiblemente se romperían. Sino, el mensaje circulaba y permanentemente se centraba en poner el foco en su cuerpo, y en su adaptación a la prenda, y no al revés.
El énfasis en el mensaje visual, que hace referencia permanentemente a su cuerpo, es importante ya que como señala, Hall (1993):
“El nivel de la connotación en el signo visual, de su referencia contextual y posición en los diferentes campos discursivos de significación y asociaciones constituye el lugar donde los signos ya codificados se interconectan con los códigos semánticos profundos de una cultura y toman dimensiones ideológicas adicionales más activas.” Stuart Hall, (1993, s.p.)
Marylin Monroe, con el iconico vestido.
Kim Khardashian usando el vestido de archivo de Marylin Monroe.
¿Un punto de quiebre del ciclo del body positive?
Este mensaje podría ser interpretado como un refuerzo de la hegemonía, frente al avance de sectores más progresistas en las pasarelas.
Mientras que en las pasarelas se comenzó a ver una mayor inclusión de diversidad corporal, la realidad es que en las mismas comenzó a disminuir poco a poco. Tal como demuestra el informe de Instyle, el 2022 fue definido como el año con menor diversidad corporal en las pasarelas desde 2018. Para el 2020, la disminución comenzó a ser sostenida, poco a poco la diversidad corporal fue desapareciendo concluyendo el 2022, solo dos modelos no hegemónicas (Jill Kortleve y Paloma Elsesser), fueron consideradas dentro de las pasarelas de las grandes marcas.
Se podría decir que la vuelta de la tradición, en tanto reafirmación de determinados sentidos sobre el pasado y la significación sobre las percepciones sobre el presente; se cristalizó con la vuelta de los 2000s en la moda. Se empezaron a ver en las pasarelas nuevamente corporalidades hiperdelgadas.
En este sentido, retomando a Williams (2000), define la tradición no como una supervivencia de la totalidad del pasado, sino como una “tradición selectiva”. La tradición formaría una parte esencial de la significación de la cultura, en tanto esta refuerza los sentidos del pasado y la significación sobre la interpretación del presente cultural. En tanto, “es una versión del pasado que se pretende conectar con el presente y ratificar. En la práctica lo que se ofrece la tradición es un sentido de predispuesta continuidad.” (Williams, 2000a, p. 138)
Ahora bien, a pocos días de la pasarela de la MET Gala y luego de romper literalmente un vestido que es considerado una obra de arte exhibida en museos, la mediática vuelve a las redes, a través de una campaña de Skims con una estética completamente nueva.
En este sentido, la nueva estética que hacía alusión a los años 80s, incluyó un cambio total en el cuerpo Kim Kardashian. Y es que ella posó literalmente con varios kilos de menos, incluyendo menos implantes, e incluso se la observa más blanca. Su cuerpo se veía completamente distinto.
La diversidad corporal no es un hecho nuevo, así como tampoco la imposición de distintos cuerpos “de moda” en las distintas épocas. La variación histórica de los cuerpos considerados hegemónicos fue reflejo de los distintos cambios que se fueron produciendo a nivel social y cultural.-
Kim Khardashian para su campaña de Skims
Kim Khardashian en su cuenta de instagram para la campaña de Skims.
Los códigos semánticos profundos de una cultura toman dimensiones ideológicas, y por lo tanto se traducen en el plano materializado. Es decir, esto no queda solamente en un nivel discursivo, se traduce en formas de percepción social: En Argentina según un informe de la CIPDH (2022), el 70,8% de la población se sintió excluido del acceso a las prendas de vestir que les gustaría utilizar.
Un 86,6% encontró con frecuencia “talles únicos’. Por otro lado, el INADI informa que las denuncias vinculadas a la discriminación por el aspecto físico va en ascenso desde 2017. Las discriminaciones se llevan a cabo principalmente en lugares de trabajo, comercios, y entretenimiento.
No es ninguna novedad que la imposición de la hiperdelgadez propicia la aparición de distintos trastornos alimenticios como la anorexia nerviosa o la bulimia, fenómenos ampliamente estudiados desde la psicología. Sino que también afecta la percepción sobre los cuerpos a nivel social.
Esto es producto de lo que afirmamos anteriormente, y es que actualmente como señalan los estudios sobre moda y corporalidades, la moda ya no solo remite al vestir, y a las formas de cubrir al cuerpo; sino que ahora la moda es el cuerpo.
Y si te interesan estos temas, te invito a que chusmees el instagram de la Revista.
Referencias:
Hall, S. (1993). “Codificar/Decodificar”.
Leite, J., (2019). Sexo, género y ropas. Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación, (76).
Baudrillard, J. (2004[1974]). La sociedad de consumo: El gran mito. Siglo XXI Editores.
-Foto: Foto de David Klein en Getty Images
Deja un comentario